AL RESPECTO DE LA PROPUESTA DE LA LEY NARANJA EN EL CONGRESO
El debate sobre las estrategias de modernización y mercantilización de la cultura
Esta Ley, hay que entenderla dentro del contexto de las dinámicas globales y la consolidación de las estrategias del capitalismo para integrar plenamente a los circuitos de acumulación, sectores tradicionalmente tratados marginalmente (culturas locales, vernaculares, etc).
No quiero parecer alarmista. Pero mientras persistan las debilidades propias de las instituciones regionales y locales (gobernantes proclives a la corrupción) y débiles representaciones y organizaciones gremiales, la posibilidad de perder el control del territorio se proyecta como un escenario de altas probabilidades de ocurrencia.
Aunque en apariencia representa un avance y una oportunidad para el desarrollo en niveles locales y regionales y su incorporación a las dinámicas de internacionalización económica, no se debe olvidar que de manera simultánea, abre la puerta a la incorporación de capitales y formas corporativas de gestión de inversión externa, que apalancados en su mayor fortaleza financiera y nivel avanzado de modernización, conlleva riesgos para la privatización y desterritorialización de patrimonio cultural local.
Ya ha venido sucediendo con el patrimonio natural y cultural, como es el caso los parques naturales entregados a la operación de grupos económicos influyentes y que se destinan a su incorporación a redes internacionales de turismo con el efecto de excluir de manera vergonzosa de las posibilidades de acceso a las poblaciones nativas y comunidades ancestrales.
Por eso, la defensa del territorio U´wa no es una acción casual, sino una acción valiente de resistencia frente a los embates e intereses mercantilistas promovidos desde las políticas nacionales (orientadas por estrategias neoliberales) con la ingenuidad complaciente de gobernantes y comunidades locales obnubiladas con espejismos de exigua inversión coyuntural e impacto marginal y de corto plazo.